Sobre no ser un tiburón
Nunca he sido competitiva. Yo soy de las que quiere que todo el mundo gane una medalla solo por participar. Me parece que todos deberíamos tener un lugarcito en el podio de los “ganadores”. Lo digo de verdad, desde el corazón.
No sé jugar cartas, no practico deportes y en Monopoly siempre pierdo. Básicamente mi hermana me hace trampa y yo ni me doy cuenta, porque el día que repartieron la competitividad yo llegué tarde y ya no quedaba.
Esto nunca ha sido un problema para mí, porque yo no quiero “ganar” nada. Yo con participar tengo.
Pero resulta que tengo un negocio. Y a veces, para que un negocio crezca, se necesitan ciertas habilidades que yo parezco no tener.
Sobre tener hambre
Tengo hambre, pero no es la hora de comer. Trato de distraerme. Tomo agua. Me sirvo otro café.
Compré unos parches que “controlan el apetito”.
Pienso: no lo controlan… o quizás no me los puse bien.
Pienso en lo que desayuné: una arepa. Me culpo porque es un carbohidrato.
Ya no quiero pensar más. Sigo con hambre.
Quiero comer, pero tengo tres kilos de más. Creo que son tres. No lo sé con exactitud. No me peso desde hace años.
Estaba de vacaciones en la playa. La vida en traje de baño puede ser un martirio.
Pienso: ¿en qué momento esto volvió a ser un problema? Yo soy la creadora de Project Glam. No debería estar pensando tanto en esto. Ya me reconcilié con el espejo. Qué vergüenza.
Sobre construir la vida que quieres
Cuando me separé de quien fue mi esposo por 15 años, hace casi tres, en medio del dolor y la tormenta, tomé una decisión: construir la vida que siempre había querido tener.
Pensamos que la vida que queremos está hecha de grandes cosas: viajes increíbles, lujos, casas enormes. Pero te aseguro algo: si te pongo un papel enfrente y te doy tres minutos para escribir lo que realmente deseas, quizás no sabrás por dónde empezar. No es tu culpa. No nos enseñan a conectarnos con el deseo, sino a cumplir con los “deberías”.
Sobre un accidente de transito y el agradecimiento
Este email ya estaba escrito y originalmente iba a ser muy distinto. Pero hace dos días tuve un pequeño accidente de tránsito que cambió por completo lo que quería decir.
Manejaba por una calle angosta de Caracas cuando, de frente, apareció un motorizado circulando por el canal que no le correspondía. Además, iba mirando el celular. No se estaba dando cuenta de que yo venía directo hacia él. La calle tenía dos canales, pero el contrario estaba completamente lleno de autos; girar hacia allí significaba chocar. No me quedó otra opción que girar el volante hacia un desnivel de la vía, una decisión que me aseguraba no atropellarlo, aunque no sabía qué podía pasarme a mí.
Sobre redescubrirse
Hace poco encontré esta foto, que es una de mis fotos favoritas del mundo, tenía 24 años y era la primera vez que iba a Grecia. Estaba en el Partenón y el viento me levantó una falda cortísima que usaba en esos tiempos. Era verano y yo estaba tan feliz, tenía tanta ilusión por la vida que iba a venir, tantas ganas de vivirla, tanta esperanza. Y aunque no soy ni de cerca esa niña que usaba micro faldas y creía que todo iba a salir bien, sé que la esencia sigue siendo la misma, con algunos pedazos rotos.
Sobre volver a casa
Pero volver a casa ha sido una parte importante del consuelo. La gente me ha recibido con un amor profundo, me han acompañado a llorar, me han hecho reír. Las guacamayas que pasan a las 6:30 de la tarde por mi ventana me dicen que los colores siguen ahí. El Ávila me recuerda lo imponente que es la vida.
Hace 9 años Project Glam
El 15 de marzo Project Glam cumplió 9 años, esto que van a leer a continuación lo escribí para mí misma, pero después decidí comenzar así el evento aniversario, que hicimos el 16 de marzo en Caracas. Me lo aprendí y se los conté a todas las que asistieron a la conferencia.
Sobre la esperanza
La esperanza fue lo que me permitió mantenerme en pie en esos últimos días tan duros en San Francisco y en mis primeros días en Caracas. La esperanza me levanta todos los días. La esperanza de reconstruirme, la de un nuevo amor, la de poder algún día tener una familia, aunque tengo 40 años.
Sobre la tormenta
Ese mismo día cuando yo hablaba de lo maravilloso que era el amor de todos los días y recibía sus respuestas llenas de ilusiones, amorosas, hermosas; mi esposo y yo después de 17 años de relación decidíamos separarnos.
Lo que vino de ahí en adelante fueron los peores meses de mi vida….
Sobre el amor y lo cotidiano
Pensamos que el amor son estos grandes momentos, el día de la boda, del nacimiento de un hijo, del viaje de los sueños; pero para mi el amor es mucho más que grandilocuencia, es sobretodo lo cotidiano.
Sobre la soledad
A mi no me gusta la soledad. Hay gente que no tiene problemas con eso, que ama y necesita estar sola, que lo disfruta; a esa gente la envidio. Pero la vida es bien particular y siento que una de las cosas que vine a aprender es a estar sola. “Si no te gusta la sopa, te tocan dos platos”, dice el dicho popular.
El primero tiene que ser perfecto
Tengo muchos días tratando de escribir esta carta, la verdad es que por ser la primera quería que fuera perfecta, que dijera lo justo, que enganchara, que fuera maravillosa…. ERROR… no existe nada más paralizante para un proyecto que justo eso: querer que sea perfecto.